Partido decisivo entre equipo A y equipo B. El equipo A ha llegado hasta aquí arropado por un reconocimiento mundial a su estilo, definido por un esqueleto formado por un portero especialmente conocido por sus estaleres apariciones puntuales, Piqué y Puyol en el eje de la defensa, Villa arriba, pero sobre todo por un centro del campo donde Xavi e Iniesta marcan el ritmo acompañados por Sergio Busquets. Hay un debate popular acerca de si habría que encajar a Cesc en ese centro del campo. El equipo B tiene una serie de jugadorazos que han tenido un rendimiento espectacular el año vigente, como tal son candidatos a las máximas distinciones futbolísticas individuales anuales. Extrañamente, cuando empieza a desarrollarse el partido, el equipo B cede claramente el control al equipo A, y se limita a emplearse con mucha brusquedad, casi parece que alternando calculadamente quien reparte las patadas para no ponerle las cosas fáciles a un árbitro que, por la importancia del partido, si no puede pasar desapercibido, prefiere ser criticado por ser demasiado permisivo que por alguna grave decisión errónea. Concretamente sus errores más graves son: – no expulsar a dos centrocampistas del equipo B, uno por reiteradas faltas merecedoras de tarjeta, otro por una falta totalmente desproporcionada – no expulsar a un central del equipo A por una segunda amarilla por una falta que ya de por sí podría ser roja directa por ser el último defensa Otras decisiones discutibles son: – un centrocampista del equipo A se revuelve contra uno de los del equipo de los que debería haber sido expulsado. No le agrede pero su acción podría interpretarse como tal. Aún así, si se resolviese solo con una amarilla (que no recibe) ese mismojugador se sacará la camiseta al marcar un gol, por lo que podría haber sido expulsado. Entre sus aciertos: – dejar al equipo B con 10 al expulsar a un central por doble amarilla. Como alguno habrá detectado, acabo de describir la final del Mundial 2010 que acaban de repetir por la tele con motivo del primer aniversario. De muchos detalles no me acordaba con exactitud, pero si que recuerdo quedarme con la sensación que me dejaba la prensa de que casi nos atracan a mano armada y en cambio ahora repasándola he visto todos los hechos que he relatado y que considero bastante objetivos. Y es que todo esto viene para comparar el papel de la prensa, en este caso la de Madrid, pero sería perfectamente aplicable a cualquier diario deportivo. ¿Porqué le saco punta? Porque le veo muchas similitudes a los Barça-Madrid (por favor, releed sustituyendo equipo A por Barça y equipo B por Madrid) de este año y en cambio las interpretaciones son radicalmente opuestas: yo ni me acordaba que finalmente sí que habían expulsado a Heitinga, por muy justo que fuese, y que lo habían hecho con 0-0 en el marcador…y que el hombre que tenía Iniesta más cerca cuando marcó fue Van der Vaart. En cambio cuanto hemos oído acerca de lo decisivo de la expulsión de Pepe, o de que al Madrid siempre lo dejaban con 10? Puyol podría haber sido expulsado erfectamente, y aquí ni se mencionó, en cambio de Jong es un asesino, y Van Bommel ni te digo. Pues eso, que Carvalho incomprensiblemente acabó todos los partidos que jugó pero “los malos” fueron Busquets y Alves.