Hola!
Ante todo felicitar a Carlos por sus últimos posts y por haber retomado el blog. Es algo que habíamos estado hablando estas últimas semanas, pero para hacerse realidad, uno de los dos tiene que ponerse y escribir, así que me alegra mucho que lo hayas hecho y resucitemos el blog. Mi intención es hacer posts relativamente cortos. Por una parte porque cuando quiero escribir mucho y voy pensando lo que voy a escribir, nunca encuentro tiempo suficiente y acabo no haciéndolo. Y por la otra, como tus posts suelen ser largos y completos, así diferencio un poco los tuyos de los míos y nos complementamos.
El primer post quería dedicarlo a esta situación excepcional de vivir 4 clásicos de forma prácticamente consecutiva. Y no es que me haya equivocado en el título, poniendo 5 en vez de 4, es que realmente creo que la interpretación de lo que ha pasado en los últimos 4 partidos viene directamente marcada por el 5-0 de hace 6 meses.
Las bajas en la defensa del Barça y el agotamiento de ciertos jugadores, unido a la carencia de banquillo, dejaban al Madrid en una situación inmejorable de poder saltar en una semana y media, los dos años de rodaje que necesita cualquier equipo en construcción para llegar a lo más alto. Pero no se atrevieron. El Madrid no se atrevió a intentar hacer daño al Barça, solo se preocupó de que no le hagan daño a él. Resultado, unas tablas de 1 victoria para cada uno y dos empates, que lógicamente son falsas puesto que está claro que tras el “yo lo gano todo, tú te hundes sin nada”, este desenlace era el segundo mejor posible para el Barça.
Jugar a los “y si” es muy difícil, y sin duda, poder seguir con el mismo entrenador y la misma base de jugadores, es buena para el Madrid que intentará estar aún mejor el año que viene, pero los madridistas deberían estar con el sentimiento de haber desperdiciado una ocasión de oro. Mourinho, por supuesto, se ha encargado de que nadie pueda tener eso en la cabeza, solo se puede hablar de él y de los árbitros.
Del Barça tenemos que estar satisfechos, la batalla no era fácil y la liga y la champions pueden ser un premio espectacular a la temporada, sin embargo, independientemente de lo que hayan afectado las bajas o la poca pólvora arriba en el final de temporada, hubo algo que especialmente no me gustó. Hablo de la final de Copa, donde tras encajar el gol de Cristiano, todo el equipo se hundió y la segunda parte de la prórroga podría haber durado 60 minutos en vez de 15, que ya estábamos muertos. Hubo una falta de carácter y de garra que no solo puede ser responsabilidad de Puyol. Si en la final de la Champions empieza marcando el Manchester, habrá que arremangarse y remontar. Puyol ya está mayor, hay que empezar a construir el siguiente “capitán”.